RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Aunque la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es inherente a la empresa, recientemente se ha convertido en una nueva forma de gestión y de hacer negocios, en la cual la empresa se ocupa de que sus operaciones sean sustentables en lo económico, lo social y lo ambiental, reconociendo los intereses de los distintos grupos con los que se relaciona y buscando la preservación del medio ambiente y la sustentabilidad de las generaciones futuras.
Es una visión de negocios que integra el respeto por las personas, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente con la gestión misma de la empresa, independientemente de los productos o servicios que ésta ofrece, del sector al que pertenece, de su tamaño o nacionalidad.
EMPRESAS QUE APLICARON LA RESPONSABILIDAD SOCIAL:
ALICORP
Esta empresa reafirma su compromiso con sus trabajadores, la comunidad y el medio ambiente. Sus resultados son prueba irrefutable de ello, quedando demostrado que el personal de ALICORP es una gran familia que sirve de apoyo a quien la necesita, dentro y fuera de la organización.
ALICORP desarrolla responsabilidad social a favor de los trabajadores y la sociedad tenemos ejemplos tales como:
APORTE A LA SOCIEDAD El año 2006 ALICORP junto a caritas del Callao su programa de nutrición comunitaria llamado Recuperar, a través del cual se evaluará a 1,000 niños de las zonas de Carmen de la Legua, Boterín, Ventanilla y Pachacútec, en el Callao, y se logrará la recuperación nutricional de 500 de ellos mediante la ingesta de medicamentos y antianémicos. Como segundo objetivo, el programa está avocado al desarrollo de capacidades de las madres y el fortalecimiento de los comedores infantiles al brindarles conocimientos para mejorar sus prácticas de higiene y salud y preparar menús nutritivos y balanceados. Finalmente, el programa persigue también crear una red de promotores de vigilancia nutricional que trabajen directamente con las poblaciones mencionadas.
Como actividades complementarias al programa Recuperar, ALICORP se encuentra implementando junto con Caritas del Callao biohuertos en los comedores populares, que permitirán el desarrollo de conocimientos para incrementar la disponibilidad de alimentos en la zona de Pachacútec en el Callao. Por otro lado, el programa se verá reforzado a través de la realización de cuatro campañas de asistencia médica como parte del programa Puente de Vida de la organización Vida Perú. Finalmente, los voluntarios de ALICORP se encuentran también participando activamente del programa a través de diferentes actividades para capacitarse ellos mismos en temas de nutrición y mejorar la infraestructura de los ambientes en los que se ejecutará el programa.
ECOLÓGICO En el tema ecológico, con el propósito de brindar un trato ambiental de excelencia a la comunidad, ALICORP ha instalado en su sede de Piura una planta de tratamiento de efluentes industriales de marca Seghers. Ha adoptado el uso de sílices absorbentes en el proceso de neutralización de aceites vegetales en su sede del Callao, con lo cual ha eliminado un proceso de lavado previo que significaba el consumo de 12,600 toneladas de agua al año. Asimismo ha instalado un equipo de tratamiento de humos, que permite que los habitantes de los alrededores de las plantas estén libres de la emanación de gases tóxicos. Además de implementar el uso del gas natural de Camisea para sus procesos de producción afianzando su política de cuidad del medio ambiente.
Agrícola Vivero Los Viñedos S.A.C

La agrónoma Mercedes Auris no ha esperado que el mundo confabule a su favor: ella ha salido a buscar las oportunidades. En 1987, cuando llegó a Chincha huyendo del terrorismo que se había enquistado en las plantaciones de Tingo María donde trabajaba, vio que el vivero estatal producía allí mucho menos de lo que podía. Vendía menos de 5,000 plantas de uva, algo que no satisfacía a los muchos empresarios agrícolas de la zona que pedían sus productos. Buscó al director y le presentó un proyecto personal para repotenciar el lugar, pero le dijeron que no había presupuesto. Entonces, se ofreció a conseguirlo entre los empresarios y la autorizaron a hacerlo. Visitó, por ejemplo, a los dueños de Tabernero y les hizo una oferta: les darían plantas de primera calidad a bajo precio si les pagaban por adelantado una parte del lote. Aceptaron y el vivero de Chincha, donde ella empezó a ejecutar su proyecto, aumentó su capacidad muy pronto: vendió más de 60,000 unidades de uva. Por su iniciativa, nombraron a Auris coordinadora de frutales del Instituto Nacional de Innovación Agraria. Desde esta posición creó y repotenció las plantaciones en regiones como Piura, Moquegua, Arequipa y Tacna. Ella, que había egresado de la Universidad San Luis Gonzaga de Ica, renunció al Estado para perseguir un viejo sueño: estudiar en España. Se especializó en cómo tratar la vid en climas tropicales en Jerez de la Frontera. Al volver, en 1994, un cuñado le prestó dinero para poner su propio vivero en Chincha Baja: empezó con un terreno de 4 hectáreas. Para que su empresa despegara tuvo que volver a echar mano de sus dotes persuasivas y convencer a algunos agroexportadores de que le adelantaran parte del pago de futuras entregas. En aquel momento, el cultivo de uva estaba amenazado por fuertes plagas. Sin invitación alguna, buscó al dueño de Agroindustrial Beta para que le permitiera hacer en su terreno una demostración. Sembró 10 hectáreas que produjeron racimos robustos. Al final, se encargó de las 60 hectáreas de Beta. Había usado especies importadas de Chile que eran inmunes a esas plagas. Acaso el mayor aporte de Auris al país sea haber plantado por primera vez en el Perú el Red Globe, un tipo de uva muy utilizado en la agroexportación. Esta especie dinamizó el sector cuando las plagas se cernían como amenazas. También promovió la viticultura en Piura y Arequipa, donde se decía que la uva no podía crecer. Usando especies cuidadosamente elegidas y técnicas tropicales propias de Brasil, hizo los primeros cultivos. Hoy, gracias a su empuje, esta región tiene más 8,000 hectáreas plantadas. Ella nunca se ha quedado con los brazos cruzados. Hija de una campesina analfabeta de Huancavelica, tuvo que trabajar desde pequeña para sostenerse y sostener a su familia. Estudió la primaria en Ica, donde la discriminaban por ser serrana y no saber leer ni escribir bien. Respondió con garra: se levantaba a las tres de la mañana para estudiar. Al poco tiempo, estuvo entre las mejores alumnas. “El secreto está en no dejarse amilanar”, dice Mercedes, quien nunca ha agachado la mirada ante nadie.
BACKUS
Lorena Gaviño, analista senior de Desarrollo Sostenible de Backus, indicó: “Nos sentimos muy orgullosos de que dos de nuestros programas sociales sean reconocidos en esta premiación que distingue la responsabilidad social y desarrollo sostenible de las empresas de todo Latino américa. Ambos proyectos fueron concebidos dentro de nuestro enfoque de sostenibilidad ‘Prosperar’, el cual busca contribuir con las comunidades locales, las economías y el medio ambiente. Este reconocimiento nos motiva a continuar sumando esfuerzos para que nuestros proyectos sigan teniendo buenos resultados”.
Cabe señalar que el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI) reconoce a aquellas prácticas ejemplares de Responsabilidad Social Empresarial, que demuestren tener un impacto positivo en todos sus públicos relacionados y al mismo tiempo aportar éxito al negocio, desde el año 2000 y como una herramienta para la promoción de la responsabilidad social en México y América Latina.
El proyecto “Cliente Incógnito: Involucrando a nuestros clientes para la reducción del consumo de bebidas alcohólicas por menores de edad”, tuvo como efectivo el generar conciencia y lograr un cambio de comportamiento efectivo en los bodegueros, a través de capacitación e incentivos positivos promoviendo el pedido del DNI al momento de vender bebidas alcohólicas.
Asimismo, “Sembrando y cosechando agua a más de 3,000 msnm”, es un proyecto que corresponde a un modelo innovador de siembra y cosecha de agua que fomenta la conservación de los pastos naturales, a través de tecnología tradicional, y permite mejorar la calidad de vida de la comunidad campesina de San Antonio, vecina a la planta Backus ubicada en San Mateo, Lima. Asimismo, el proyecto desarrolló sinergias entre distintos actores vinculados con la gestión agua y el empoderamiento de la gestión de la comunidad.
De esta manera, Backus se convierte en un referente a nivel latinoamericano en temas de Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible Empresarial, evidenciando su compromiso con el desarrollo del país.
MAPFRE
El compromiso de MAPFRE se concreta en nuestra Política Responsabilidad Social Corporativa, que nos permite alcanzar los objetivos estratégicos incorporando nuestros valores en todos los proyectos que desarrollamos. También nos ayuda a gestionar los riesgos y oportunidades de negocio para asumir el impacto de nuestra actividad en el entorno.
El objetivo de esta política es que la Responsabilidad Social Corporativa sea percibida como una forma de:
Alcanzar el interés social de MAPFRE y sus objetivos estratégicos.
Gestionar la empresa desde los valores definidos por MAPFRE.
Establecer relaciones estables y de equidad con los grupos de interés, principalmente con los definidos en la misión.
Gestionar los riesgos y oportunidades de negocio derivados de la evolución del entorno en el que MAPFRE desarrolla su actividad mercantil, asumiendo el impacto que genera en la sociedad y en el entorno, maximizando los positivos y minimizando los negativos.
Transmitir el valor social de la empresa, en cada territorio, que concilia el valor de su actividad operativa con el valor de las actividades no lucrativas que se llevan a cabo.
Esta herramienta concilia el interés social de MAPFRE con el de nuestros grupos de interés o “stakeholders”: -accionistas, empleados, proveedores, distribuidores, clientes y la sociedad entera- y transmite que el valor de la actividad operativa que nuestro grupo desarrolla va de la mano de las actividades no lucrativas que desarrolla en cada territorio. Para lograrlo, hemos establecido nueve principios generales de actuación y otros seis principios específicos para cada grupo de interés, que puede revisar en detalle en nuestra Política de Responsabilidad Social Corporativa:

Nuestra Política de Responsabilidad Social Corporativa es un marco de referencia para que cualquier entidad del Grupo MAPFRE pueda desarrollar y potenciar un comportamiento socialmente responsable, adaptando localmente las acciones necesarias, independientemente de si se centra en el negocio convencional o digital.Su aplicación efectiva y el seguimiento y control de sus actuaciones son supervisadas por el Comité de Sostenibilidad del grupo, un órgano interno permanente, con funciones ejecutivas, y facultades de información, asesoramiento y propuesta dentro de su ámbito de actuación. Este Comité, cuya secretaría la ostenta la dirección de Sostenibilidad del Grupo, reporta al Consejo de Administración de MAPFRE, a la Comisión Delegada o al Comité Ejecutivo, según corresponda. La presidencia del Comité la ostenta un miembro del Comité Ejecutivo de MAPFRE, del que depende el Área de Sostenibilidad del Grupo.MAPFRE entiende que la sostenibilidad es transversal en la organización, razón por la que en él están representadas áreas clave para el desarrollo sostenible como son Recursos Humanos, Relaciones Externas, Seguridad y Medio Ambiente, Secretaría General, Inversiones, Negocios y Clientes, Riesgos o negocios específicos, como reaseguro, entre otras.
EN LA ACTUALIDAD
Solo el 5% de las empresas peruanas aplican gestiones de Responsabilidad Social.
El 100% de las empresas conocen sobre la Responsabilidad Social, pero solo el 15% reconoce que debe implementarlo. Y el 5% lo aplica. José Ventura, de Esan, cuenta más al respecto.
Sin una sociedad sostenible, es difícil tener empresas sostenibles. El Perú es un país pobre de empresas que aplican gestiones de responsabilidad social, pero todos saben sobre ella.
Actualmente, según estudios de la universidad Esan, el 100% de empresas conoce sobre la Responsabilidad Social, pero solo el 15% de estas reconoce que debe implementarlo para su beneficio personal. Y el 5% lo aplica.
Conversamos con José Ventura, profesor de Esan y autor del libro “Responsabilidad Social y sostenibilidad empresarial”, sobre este tema.
“En el Perú, hay un cambio a nivel internacional y nacional sobre cómo están funcionando las empresas. Hay cambios tecnológicos que están generando modificaciones en las empresas a nivel de modelos de negocio, así como cambios culturales, que exigen a las compañías.”
Precisó también que este 5% realmente interesado en la responsabilidad social. Asumió con convicción el tema de hacer una gestión real que tenga beneficios para la sociedad, el medio ambiente y que contribuyan al crecimiento económico.
“Este 5% son empresas realmente convencidas que hacer una gestión empresarial con ética es fundamental para el desarrollo de sus propias empresas.”
Mencionó también que lo principal es que la empresa no afecte ni a la sociedad, ni al medio ambiente, ni a la economía de los países por lo que la idea es buscar un equilibrio porque las empresas que se preocupen por esto, son las que tendrán éxito en los próximos años porque el consumidor va cambiando.
“Estamos en la economía de las experiencias. Eso quiere decir las empresas que logren satisfacer sus necesidades y generar buenas experiencias a los clientes, esos tendrán éxito y ahí entra la responsabilidad social porque ya no solo el consumidor te pide algo barato, sino de calidad y que le haga bien a la sociedad.”
Finalmente dijo que para los próximos 5 años, como avanza la tendencia, muchas empresas no sobrevivirán sin responsabilidad social. Se estima que un 20% desaparecerá. Y esto dependerá de dos factores, el primero es que el empresario peruano está cambiando.
Las empresas financieras presentan un importante desarrollo en su reporte de sostenibilidad en prácticas responsables con sus grupos de interés en aspectos laborales y de ayuda social. Las empresas agro industriales y de productos de consumo masivo, por su parte, han desarrollado mucho su información ambiental y social sobre la información de calidad, certificaciones y salud en los productos que exportan, también destaca su desempeño con comunidades.
Por último, tienen también buenas prácticas las empresas mineras, con una amplia trayectoria en información sobre desempeño ambiental y actuaciones con comunidades campesinas, debido al importante impacto de sus actividades de explotación minera e impacto en dichas comunidades.

BIBLIOGRÁFICA
https://www.esan.edu.pe/...socialmente.../beneficios-responsabilidad-social-empresarial/ Opinión, Prensa y Ciencias Económicas y Empresariales, Destacado, Economía, GLOBAL REPORTING INICIATIVE, Julio Hernández, Superintendencia de Mercado de Valores, The Disclosure and Assurance of Corporate Social Responsibility: A Growing Market
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